viernes, 2 de julio de 2010

CINE CLASICO: TRILOGÍA EL SEÑOR DE LOS ANILLOS


La esperada adaptación cinematográfica de la magnífica novela de J.R.R. Tolkien no defraudó a casi nadie.

Jackson asumió uno de los riesgos mas grandes de la reciente historia del cine al afrontar una empresa de mastodónticas dimesiones: 3 películas, 12 horas de metraje, 3 años de rodaje, un prespuesto desorbitado y un casting casi desconocido.

Además tenia el precendente de la fallida version de animacion de Ralph Bakshi de 1978, sin embargo el exito cosechado en todo el mundo fué la mejor recompensa.

Su gran equipo técnico consiguieron lo más difícil: ambientar de forma brillantísima un mundo fantástico que cada lector del libro ya tenía preconcebido en su imaginación. Además, la larga narración tiene ritmo y los efectos especiales son mas que espectaculares y si a esto le sumamos unos paisajes de ensueño tenemos una absoluta obra maestra.

El casting es perfecto, cada personaje esta genialmente definido y el actor encargado de darle vida es el ideal, si hubiera que resaltar a alguno seguramente se hayan quedado más en la retina de cada espectador Ian McKellen como Gandalf y Viggo Mortensen como Aragorn.

Una trilogía mágica que es desde la primera entrega hasta la última, asombrosa, e impecable. Un relato al tiempo épico y sutil, gigantesco y emotivo. Una auténtica maravilla.

En definitiva una espectacular adaptación, un relato épico, un viaje mágico que empieza como un cuento pero pronto se sumerge en un mundo tenebroso de impecable factura.

CINE CLASICO: CYRANO DE BERGERAC


Probablemente estemos ante la mejor adaptación del clásico de Edmond Rostand, con un Gérard Depardieu formidable, enorme, grandioso, en el mejor papel de su vida, al que injústamente se le negó el Oscar después de llevarse todos los premios cinematográficos de ese año.

Como bien se dice "la belleza está en el interior", en la poesía maravillosa que utiliza Cyrano inspirado en su amada, en los sentimientos ocultos, en el amor incondicional...

Una película emocionante, viva, con unos decorados impresionantes, un vestuario suntuoso y perfecto asi como el maquillaje y la preciosa música de Jean-Claude Petit.

Cyrano de Bergerac nos atrapa en sus imágenes desde ese estupendo comienzo en el salón de teatro. La aventura ha sido mil veces contada, nos la sabemos y todos recordamos como Cyrano se pierde ante la doncella que ama, siendo su prima es incapaz de proponerle su amor, mientras que su aliado, joven y apuesto la pretende a su vez. Cyrano se atormenta ayudándole a conseguirla, pero ella termina quedando maravillada por las poesías de Cyrano...

En las escenas de batalla respiramos tensión, y sufrimos junto con las tropas francesas. Los épicos duelos nos maravillan casi tanto como la historia de amor, y el verso recitado, sumamente difícil, se nos hace costumbre y lo entendemos en su totalidad.

Pero lo que más me marcó de la película fue el sorprendente, dramático, épico, humilde y emocionante monólogo final.... donde Depardieu nos desarma del todo.
Inigualable.

jueves, 1 de julio de 2010

CINE MODERNO: REC


¿qué es lo hace que tengamos la sensación de estar ante algo original, o que dejemos las uñas clavadas en los brazos de la butaca durante esos ochenta minutos si las historias de contagiados, zombies, mordiscos y visceras estan muy vistas?

¿la clave? el recurso de la cámara en mano. Balagueró y Plaza nos presentan una falsa grabación en la que un programa de televisión cubre por casualidad un extraño suceso. Vemos la película a través de la cámara del programa y nos lo narra una ambiciosa periodista que se encuentra ante la historia de su vida.

El método nos es familiar, un estilo de reportaje que vemos a diario en programas del tipo Madrid Directo o Callejeros. Es algo que le da a toda la historia un aire de verosimilitud y cercanía. Y precisamente eso, normalizar un tema tan extraordinario como el de un contagio zombie con un contexto tan familiar, es una de las cosas que hacen que REC dé más miedo.

Lo que en principio podía ser una apuesta arriesgada: la elección de una actriz/presentadora de la cantera de Los 40 TV para el papel protagonista, es uno de los grandes aciertos de la película. El anonimato en el mundo del cine de Manuela Velasco y su absoluta credibilidad con un micrófono en la mano redondea el efecto de realismo. La naturalidad es algo que define al casting al completo de la película, todo los actores contribuyen a crear una comunidad de vecinos de lo mas convincente.

REC es sin duda la mejor pélicula española de terror de los últimos años, tanto crítica como público así lo han atestiguado.

CINE MODERNO: UP


Up incluye, en el primer tramo de su metraje, una virtuosa miniatura: la comprimida historia de amor (dolores y renuncias incluidos) entre el protagonista y esa compañera de viaje que, en apariencia, se fue de este mundo sin ver cumplidos sus sueños. Es por si sola una absoluta obra maestra..

Pixar sigue sorprendiéndonos y emocionándonos.
La historia es todo un acierto. Sólo ellos pueden acercarse al tema del envejecimiento de una manera tan sublime.
La forma en la que está construída la historia hace que el film no decaiga en ningún momento. Además, tiene unos personajes secundarios muy divertidos, el perro Dug es todo un acierto. También es muy educativa la relación entre el anciano y Russell, ya que nos enseña a todos una gran lección: que nuestras personas mayores no son un estorbo, sino una fuente llena de conocimiento para las nuevas generaciones.

Debería haberse llevado el Oscar a la mejor película, ya que, aunque no tenga actores de carne y hueso, reúne todos los ingredientes que ningún film ha tenido durante todo el año.

CINE CLÁSICO: PERRO BLANCO


Muy de vez en cuando uno descubre alguna película que por muy diversos motivos le marca, produciéndose un antes y un después de su primer visionado.

Ya sea para bien o para mal esas películas se convierten en experiencias cinematográficas y podríamos decir que te acompañan el resto de tus días.

Con el tiempo uno ve esta película de forma especial, siempre tiene algo, no se bien si es su incomodidad, o su turbulento mensaje pero siempre esta ahí.

El film de Samuel Fuller en sus escasos 80 minutos constituye una arrolladora fuerza de la naturaleza que te golpea una y otra vez, o mejor dicho, te muerde desgarrándote las entrañas con cada imagen, hasta llegar hasta un final inolvidable.

 El mayor acierto y culpable de la calidad de Perro Blanco reside en su puesta en escena. Una puesta en escena que el director llena de vitalidad, garra y fuerza, demostrando porque ha sido uno de los cineastas que más ha influido en las generaciones posteriores.

El uso que Fuller da a las imágenes en cámara lenta es impresionante, consiguiendo que sientas odio y lástima por igual hacia el animal. A destacar también la fuerza de la música del maestro Moriconne, con una presencia mas que significativa en los momentos mas dramáticos.

Perro Blanco sigue siendo la película anti-racista más efectiva y más dura jamás realizada que, utilizando un argumento original y alejándose de las clásicas películas de negros apaleados por blancos, deja un relato a favor de la igualdad, donde la utilización de la violencia desmesurada sirve como arma para denunciarla (clara referencia al gran Peckinpah).
 Todo esto se agranda ante el hecho de que hasta hace bien poco era prohibida su distribución y visionado en Estados Unidos.

CINE CLASICO: LA MISION


Robert de Niro es Rodrigo de Mendoza, un extraficante de esclavos y asesino. Jeremy Irons es un jesuita, el Padre Gabriel. Los dos van a luchar por defender una misión en plena selva sudamericana. El primero con el poder de su espada, el segundo con la fuerza de su fe. En estas coordenadas se mueven los personajes de La Misión: la utilización o no de la violencia aunque sea por una causa justa.

La historia está basada en los hechos reales acaecidos en 1750 en la frontera entre Argentina, Brasil y Paraguay, cuando españoles y portugueses se repartieron el mundo y también a los indios, cuya única defensa fueron las paredes de las misiones.

Estamos ante una película técnicamente impecable, con una fotografía que ensalza la naturaleza y al hombre en ella. El film es recordado por imágenes como las del misionero lanzado en una cruz de madera por las cataratas del Iguazú, pero sobre todo será recordado por la maravillosa música de Ennio Morricone. Su partitura logra describir la épica de unos personajes en un majestuoso mundo amenazado por las guerras, las dudas y miedos de los protagonistas.

El director, Roland Joffé nos hace comprender a sus protagonistas, al soldado/misionero Mendoza y al reflexivo Padre Gabriel. Haciéndolos humanos y matizando sus caracteres.

Una película grande para hablar de temas grandes como la libertad, los derechos humanos, la exclavitud, el racismo, la fé o la redención.

CINE CLASICO: EL HOMBRE ELEFANTE


El Hombre Elefante es una obra de arte, una película estremecedora, grandiosa, de absoluta belleza. Con una fotografía en blanco y negro que no hace más que dotarla de mas tristeza y un clasicismo perfecto para la época en que se basa.

Es un canto al ser humano, una lucha para conseguir la dignidad de las personas, desterrar el rechazo, el miedo y la maldad hacia lo diferente.

John Merrick es un hombre de gran corazón, de pura bondad y gran sensibilidad, escondido tras una apariencia que horrorizaba a todos y no les dejaba ver más allá.

La interpretación de John Hurt en el papel del Hombre Elefante es de lo mejor visto en una pantalla, conseguir como consigue transmitir toda esa cantidad de sentimientos a través de un monstruoso maquillaje esta al alcance de muy pocos.
Tampoco olvidemos a Anthony Hopkins encarnando al Doctor Treves, en uno de los mejores papeles de su carrera.

En definitiva El Hombre elefante es una película para emocionarse... que no dejará a nadie indiferente y que seguramente se quede en la retina de todo el que la vea por mucho tiempo.